Conoce la historia de la
Escuela de dibujo y pintura Sanagustín

Escuela de dibujo y pintura Sanagustin - Entrada

Conoce la historia de la
Escuela de dibujo y pintura Sanagustín

Escuela de dibujo y pintura Sanagustin - Entrada

La historia

Antes de ser profesor, Javier, era el niño que esperaba a que su padre le dejara dar una pincelada.

Fernando llevaba años pintando en Huesca cuando abrió las puertas de su taller, en 1994. Javier creció allí dentro, entre paletas y lienzos, y cada pincelada prestada le hacía sentirse ya un pintor de verdad.

Ese niño es hoy quien lleva la escuela. Lo que empezó como curiosidad se volvió oficio, y lo que aprendió mirando a su padre es lo mismo que ahora enseña a mirar a sus propios alumnos

Manifiesto

Muchas formas de manchar. Una sola escuela.

Enseñamos técnica, mirada y oficio, pero nunca buscamos que todos los alumnos manchen igual. Cada persona llega con una sensibilidad distinta, y nuestro trabajo es ayudarle a desarrollarla.

Por eso aquí conviven estilos muy diferentes. La exposición de fin de curso, Formas de manchar, con más de cien obras, es el mejor reflejo de esa diversidad.

Cómo enseñamos

Con niños y adolescentes

La enseñanza sigue el ritmo de cada edad. Al principio no se corrige el parecido con la realidad, se acompaña la etapa en la que está el alumno, dejando que encuentre su propio modo de representar lo que ve.

A partir de ahí, el trabajo es más dirigido: durante el curso se trabajan distintas técnicas, como el dibujo, la copia del natural, la acuarela o el óleo, con una base técnica sólida y ejercicios guiados, acercándose también a movimientos artísticos como el realismo, el impresionismo, el cubismo o el surrealismo. Alternamos esos ejercicios con trabajo libre, para que cada alumno aplique lo aprendido a lo que de verdad le apetece dibujar.

Conforme crecen, la clase se abre: eligen técnica, eligen tema, y el criterio deja de ser «aprende de todo» para ser «elige lo tuyo».

Con adultos

Pintar es un lenguaje que cualquier persona puede aprender. Algunos alumnos llegan con experiencia, otros empiezan desde cero. En ambos casos el proceso es el mismo: aprender a observar, a comprender la pintura y a desarrollar una mirada propia.

Aquí no hay programa fijo: nos adaptamos a lo que cada alumno quiere aprender (solo dibujo, solo acuarela, retrato, lo que sea). Muchos llegan convencidos de que no saben dibujar, y casi siempre se quedaron con el mismo esquema de cuando eran niños. El primer trabajo no es enseñar desde cero, es desmontar ese esquema y sustituirlo por observación directa.

Quien quiere una formación más amplia, como la de los niños, también puede tenerla. La diferencia es quién marca el paso: aquí lo decide el alumno, no un curso pensado para todos igual.

La escuela

el taller

Grandes mesas, todo tipo de materiales, caballetes y estanterías con cientos de libros de arte y miles de referencias.

Aquí se dan las clases de grupo, con sitio, música y materiales de sobra para que experimentes.

El taller de la Escuela de dibujo y pintura Sanagustín
El taller de la Escuela de dibujo y pintura Sanagustín
Sala "A tu aire" en la Escuela de dibujo y pintura Sanagustín

Sala «a tu aire»

Un rincón propio dentro de la escuela, pensado para pintar sin horario de clase, con tus proyectos y a tu aire.

La terraza

La luz y la naturaleza de la escuela, con plantas y mesas al natural. Cuando el tiempo acompaña, las clases y la música también salen fuera.

La terraza de la Escuela de dibujo y pintura Sanagustín
La terraza de la Escuela de dibujo y pintura Sanagustín

Formas de manchar

La luz y la naturaleza de la escuela, con plantas y mesas al natural. Cuando el tiempo acompaña, las clases y la música también salen fuera.

Formas de manchar
Formas de manchar
Formas de manchar
Escuela Sanagustín - Contacto

¿Quieres ser uno más?